sábado, 13 de agosto de 2016

¡A LA PARED!





¡A LA PARED!

De infelices recuerdos escolares,
citaré el de la maestra Marialed:
¿que mi propio criterio yo esbozare?,
¡de inmediato me mandaba a la pared!

Un buen día dijo, con esa autoridad,
con que se expresan casi todas las maestras:
-Reina en el fondo del mar la oscuridad,
de un negro mundo el océano es la puerta.

Y yo le contesté: -No es cosa cierta,
será en la noche que eso ocurrirá;
porque usted dijo ayer que la luz penetra
a través del agua, ¿o eso no es verdad?

-¡A la pared, ahora mismo, se va usted!;
por interrumpirme la clase, ¡insolente!;
y semana tras semana, a la pared,
me enviaba si opinaba diferente.

Recuerdo una vez en que afirmaba,
que todo ser humano bien formado
debía el mundo conocer donde habitaba,
si no sería un ignorante redomado.

Y yo, desde la pared, le contesté
que el primer ignorante yo sería
porque qué mundo iría a conocer
mirando una pared día tras día.

Del revirón de ojos que me dio,
casi, casi que me incrusta en la pared;
e inexorablemente vivía yo,
de esa maestra, diariamente a su merced.

Una vez que el Director nos visitó,
me encontró de cara a la pared;
y le dije: -¿Para enseñarme a ser mejor,
esto lo considera justo usted?

Y respondió: -Como maestro, debo dar
mi opinión y es lo que haré:
-Si la errada conducta hay que enmendar,
no deja de tener razón usted;
no es pedagógica esa forma de enseñar,
¡abandone, de inmediato, esa pared!

-Maestra, es bochornoso este incidente,
no quisiera entrometerme en su labor,
ni criticar su actuación como docente;
nos ha dado este niño una lección,
le exijo pase usted por dirección,
¡necesitamos conversar urgentemente!

Y al parecer la lección ella aprendió,
de enseñar con más sapiencia fue su sed;
la ansiedad por castigarme abandonó
y más nunca me dijo. ¡a la pared!

            Jesús Núñez León.
            Cel. 0416 6921317
nunezleon48@hotmail.com
Blog:
pentagrama-poemasdeamor.blogspot.com
























jueves, 14 de julio de 2016

LA FRACCIÓN


















LA FRACCIÓN

Mi nombre sugiere parte
del todo, que es la unidad;
y una rayita comparte
mi total integridad.

Llevo un número ubicado
en mi parte superior,
el primero en ser nombrado,
ese es el numerador.

Y debajo de la raya,
justo en su lado inferior,
el número que allí vaya
es el denominador.

Si el numerador es menor
que el denominador, acaso;
un ejemplo ilustrador 
de fracción propia es el caso.

Mas si el denominador 
es el número más chico,
es impropia la fracción
que ilustra lo que te explico.

Si ambos números se igualan,
indican totalidad;
la fracción así formada,
representa la unidad.

Las fracciones propias son
menores que la unidad
y cada impropia es mayor,
¡certeza y veracidad!

Las matemáticas son
exactitud y realidad,
virtualidad y precisión,
¡es la absoluta verdad!

         Jesús Núñez León.